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Tu poesia

LA GENTE

Enviado por David Garzón y escrito por David Garzón

A la salida del Metro, centenares de ansiosos rictus
perfumando el pánico bajo las solapas
entre ellos il maggiori fabro, Ezra
con su abrigo de piel de camello contemplando gente
subir bajar
- como si realmente fuesen a alguna parte.Las graderías están repletas de ahogados que alimentan
el crimen simbólico de la autoridad.
Y aunque todos están solos en la multitud nos cabe,
por cierto, el derecho a la ilusión.Amanezco en el desierto
-no escribo esloganes, ni nada; viajo,
sencillamente en bus-
y, a lo lejos,
remota,
diminuta,
una silueta humana se retuerce
entre las antiguas piedras.
Siento, entonces, un sentimiento
que bien podría ser amor.Cuando en la cárcel comparten
de un mismo plato, utopistas
y desalmados; y en las clínicas
se dan la sangre entre quienes agonizan
Cuando en los aeropuertos
huele el perro
la ropa sucia que cumplió con su deber
y se descubre hermosa
la muñeca
para la hija distante,Cuando nos internamos por el laberinto de las islas
al sur del mundo
entre matorrales donde reina el zancudo
y el mar
quieto resplandeciente del atardecer
se presenta ante nosotros como una promesa
de fraternidad,
avanzando a toda máquina
sin ver un alma
sobre la arena a la orilla del mar
en un recodo
entre rías olvidadas, una
carpa de plástico
un hombre una familia en torno al fuego
oreando algas,
respirando al borde de todo
como hace mil años,
a la misma hora en que la ley protege a los asesinos.Cuando en los rostros
que los faros de los automóviles iluminan
al anochecer
descubro cada vez
emociones que me son queridas,
siento, entonces,
un sentimiento
que bien podría ser amor.Vuelve mi palabra al poema
donde está su hogar, recupera
mi casa
su dirección en la memoria del cartero.
Abro la puerta.
Por las narices se cuela
el aire tibio de mi sangre
repartida en otros cuerpos.Y al entrar con ellos en contacto,
sé que es por la gente
que yo escribo
y amo
en este mundo.


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