Te imaginé primero, llegó luego,sobrenadando el campo, gentil brisacon el campanilleo de tu risa;después tu voz, mezcla de miel y ruego.Y se fue evaporando mi sosiego...Tan grácil te acercabas, tan de prisa,que perdí claridad, te vi imprecisa,y pensé con tu luz volverme ciego.Y hoy no te veo, sin estar segurosi es el mundo o soy yo quien está oscuro,o si nunca en verdad viniste a mí.Ni percibo tu piel, ni oigo tu acento,ni advierto la caricia de tu aliento,y no sé si te tuve o te perdí.
0 Comentarios