Aquella joven ninfa se acercó a mí,Y yo, cegado por su belleza, me deje llevarcamino de un amor sin fin,camino de un amor de imaginar.Más tarde llegó la atroz realidad,una amargura intensa se hizo notar,y con la triste y maldita verdadante el consejo de contar decidí callar.Después se fue, e in crescendola amargura triste, trepó por mi vereda,ahora estoy solo, pero más la estoy queriendo.Sus cartas me muestran la certeza,mas mi sino puede cambiar y si la fortuna ruedapuede dejar al autor unirse a su princesa.
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