Andamos desconcertados, hundidos en problemasque nos crea gente a la que no conocemos,o distraídos en realidades que no son,coches, prendas, escaparates, prensa, radio,eternamente andando, para que de vez en cuandose dibuje una sonrisa en el horizonte urbano,y así darse cuenta de que sonreír cuesta poco.¿Sabéis que?Me marcho a sonreír al que más serio me mire.
0 Comentarios